Hasta cuando durara el verano financiero

21 enero, 2019

EXPECTATIVAS
¿Hasta cuándo durará el verano financiero?

Pax cambiaría. Dólar estable, riesgo país cayendo y tasas en baja perfilaron el inicio de 2019. La calma se mantendría al menos hasta marzo.

Por Annabella Quiroga
aquiroga@clarin.com

El mercado financiero parece haber comenzado el año con el pie derecho. El dólar está estable, el riesgo país empieza a caer y la tasa de interés se encamina a paso de hormiga hacia la baja. Para los entusiastas, los números de enero son los primeros acordes de un nuevo ciclo; para otros, no son más que el hit del verano que se desvanecerá cuando las hojas empiecen a caer. Pero incluso los optimistas advierten que con el impulso positivo del mercado cambiario sólo alcanzaría para llegar hasta marzo. Para que este verano persista la economía real tendrá que hacer su parte: hará falta una desaceleración de la inflación y la aparición de brotes verdes que no se marchiten con la primera helada. A partir de allí, la incertidumbre electoral teñirá todos los números.

Después de un año en el que el tipo de cambio subió más de 100%, los bonos argentinos en dólares tuvieron un retorno negativo de 20%, el riesgo país escaló a 830puntos y la tasa de Leliq a 67%, el 2019 empezó en verde. El dólar cotiza a $38,60, el riesgo país está en 678 puntos y la tasa de Leliq baja a 57,3%. Detrás de esta racha juegan factores locales y externos. Consultatio apunta que `el Gobierno arranca 2019 con una posición inicial de caja muy abultada, con US$6.400 millones. A partir de abril empezará a comprar pesos en el mercado. Ese tirning coincide con la estacionalidad de la liquidación de la cosecha gruesa, con lo que esperamos un doble flujo que presione al alza a la cotización del peso del segundo trimestre. El riesgo de repetir la corrida del año pasado parecería ser muy bajo`.

Alejandro Bianchi, gerente de Inversiones de Invertir Online, indica que este verano tiene viento externo favorable. `La Reserva Federal dio señales de que moderará la cantidad de subas de tasas. En 2018 subieron las tasas 4 veces, 1 punto en total (0,25% cada vez) y en 2019 se espera que haya solamente dos subas. Eso está ayudando al rebote de los mercados, lleva a los inversores a incrementar su apetito por el riesgo y a volver a los mercados emergentes`.

Bianchi señala que esta situación, junto con la llegada de los dólares del Fondo Monetario, beneficia a Argentina y lleva al tipo de cambio a testear la parte inferior de la banda de flotación. `Desde lo externo el año va a acompañar, pero desde lo interno tenemos un año electoral donde van a empezar a pesar las encuestas`.

Desde Balanz apuntan que `las tasas se mantendrán elevadas y esperamos que el tipo de cambio se mantenga estable cercano a la banda inferior aunque no descartamos saltos esporádicos. Recomendamos aprovechar el carry trade al menos durante las próximas semanas`.

`Para los próximos 60 días seguimos viendo un escenario con estabilidad cambiaría`, dice Matías Roig, director de Portfolio Personal. Desde esta compañía de inversiones anticipan que el riesgo país irá acercándose a la zona de 600/650 puntos. `En la medida en que empiecen a aparecer las primera señales de recuperación económica fines del primer trimestre se intensificarían las subas en las acciones`.

Federico Furiase, director del Estudio EcoGo, sostiene que `si el riesgo país no sube por incertidumbre política, el dólar puede seguir durmiendo la siesta cerca del piso de la banda, con un Banco Central rolleando los vencimientos de Leliq y bajando muy gradualmente la tasa de interés. Pero no veo que el dólar se quede por debajo del piso y que el Central tenga espacio para acelerar la baja de tasas. Para que el dólar vuelva a quedar bajo el piso y haya espacio para que el Central siga bajando la tasa endógena, vamos a tener que tener señales de una desaceleración de las expectativas de inflación. El riesgo de bajar rápido la tasa es que el dólar vuelva a escalar, se dispare la inflación y el salario real caiga`.

Para EcoGo la evolución de la inflación es la variable clave. En el relevamiento de expectativas que publica el Banco Central la inflación esperada para este año es de 28%. `Nosotros estamos un poco más pesimistas`, dice Furiase. `Tenemos una proyección de inflación del 34%. Ahí van a pegar los aumentos de tarifas que se concentran en la primera parte del año y le agregan 4 puntos porcentuales. Si la desaceleración de la inflación fuese más rápido que la esperada, entonces el Central podría avanzar más rápido con la baja de las tasas`.

Desde el propio Banco Central ven pocas chances de que los precios se desaceleren rápido. Sostienen que la tasa de inflación en los próximos meses será `parecida` al 2,6% de diciembre. La expectativa del mercado es que la inflación será de 2,6% en enero y de 2,4% en febrero-marzo. El equipo de Guido Sandleris no quiere dar un paso en falso que haga que la baja apresurada de las tasas en lugar de reactivar la economía termine reactivando la inflación.

En esta disyuntiva, la consultora Economía y Regiones aporta una de las visiones más pesimistas. `La coyuntura actual no es suficiente para pensar que las expectativas de inflación caerán fuerte, que el dólar seguirá estable como hasta ahora por varios meses más y que la tasa de interés bajará ´en serio´. Para que suceda todo esto último tiene que haber sí o sí credibilidad. Y a juzgar por los datos y acontecimientos, aún no la hay`.

Una de las variables para medir la credibilidad que el plan cambiario despierta en el mercado será el ingreso de dólares. A partir de la cosecha gruesa si las inundaciones y los precios no juegan en contra el campo podría embolsar US$30.000 millones y salir a liquidar parte de esas divisas desde marzo. A eso se suman los US$10.000 millones que Hacienda saldrá a vender desde abril.

Lorenzo Sigaut Gravina, de Ecolatina, advierte que el tema no es tan lineal. `Hay que ver si los dólares de la cosecha se liquidan. El problema de la cosecha es que va a venir justo cuando empiezan las turbulencias electorales. Eso puede ser un tema a monitorear. Si la dolarización previa a las elecciones es muy alta, el dólar se puede ir al techo de la banda.`

La carrera electoral también podría jugar en contra de la extensión de la estabilidad cambiaría. Desde la consultora Ledesma, Gabriel Caamaño opina que `el riesgo político va a empezar más bien después de Semana Santa. Todo dependerá de cómo lleguemos con estas variables. Si la cosecha no es tan buena, si esto no está consolidado y el contexto no acompaña… se complica. Es importante llegar con esto bien consolidado hasta mediados de abril`.

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